20 jul. 2015

Reseña: Magisterium. La Prueba de Hierro

Algo en este libro me llamó la atención desde que lo vi, ese instinto lector que a veces hace que nos fijemos en una obra concreta. Me interesó, pero tampoco me fiaba demasiado de lo que podía encontrarme. Finalmente, he tenido la ocasión de hacerme con él y leerlo, con la consiguiente reseña que ello implica. Indagando un poco por internet, me encuentro opiniones que sostienen que no es más que un plagio de Harry Potter. ¿Escuela de magia, trío protagonista, un villano llamado Enemigo de la Muerte? Admito que es fácil caer en comparaciones, sin embargo, esta novela intenta dejar claro desde la primera página que no es un sucedáneo del chico de la cicatriz. ¿Con éxito o no? Creo que hablaré de esto con más detenimiento en un artículo, así que pasemos a la reseña.

                                         





Título Original: Magisterium; The Iron Trial
Saga: Magisterium #1, pentalogía
Autor: Holly Black y Cassandra Clare
Editorial: Destino
Género: Fantasía, Magia.
ISBN: 9788408133032
Páginas: 304
Precio: 14'95€



Sinopsis:

La mayoría de los niños harían cualquier cosa para superar La Prueba de Hierro y entrar en la escuela de magia Magisterium. Callum Hunt no. Quiere suspenderla. Durante toda su vida, su padre le ha advertido que ni se acerque a la magia. Si lo admiten en el Magisterium, está seguro de que nada bueno le espera. Así que se esf uerza todo lo que puede en hacerlo mal. y hasta hacerlo mal le sale mal. Ahora le espera el Magisterium, un lugar que es a la vez sensacional y siniestro, con oscuras conexiones con su pasado y un retorcido camino hacia su futuro. La Prueba de Hierro acaba de comenzar, porque el mayor reto aún no ha llegado.

15 jul. 2015

Resultados de la encuesta del Día del Libro (tres meses después)


Hace cosa de tres meses (que se dice pronto), el equipo de Las Ventajas de Ser un Libro decidimos organizar una encuesta a los despreocupados transeúntes por el Día del Libro. Debido a cosas del día a día, exámenes y otros quehaceres fuimos posponiendo redactar los resultados hasta llegar a la fecha actual, dejando el blog un poco abandonado. Os pedimos disculpas por ello, ¡pero ahora hemos vuelto y traemos el artículo con nosotros!


Descripción más o menos certera de lo que ocurrió

Quisimos entrevistar a un total de veinticuatro personas, de las cuales accedieron catorce (diez jóvenes, tres adultos y una niña adorable) y otros diez nos ignoraron por completo. Somos conscientes de que no es un número muy representativo, pero tampoco nosotros somos un medio muy serio. Comenzamos planteando siete preguntas que se contestaban con valores del 1 al 5, siendo uno muy en desacuerdo y cinco muy de acuerdo, para después seguir con cosas más generales sobre la literatura de hoy.

La primera pregunta, como es lógico, consistió en saber si la persona a la que entrevistábamos  era lector habitual. A pesar de que hubo alguna puntuación baja, la gran mayoría contestaron que estaban “de acuerdo” o “muy de acuerdo” con la afirmación. Nos llevamos una sorpresa con la segunda, pues creíamos que iba a ser más habitual, o al menos no tan poco frecuente. A penas dos personas contestaron con “estoy de acuerdo” al preguntarles si leían con música de fondo, lo que nos deja con un 78% de personas que admitieron no hacerlo. Llegamos a una de nuestras favoritas precisamente por ser un tanto controversial: quisimos saber si se adquirían con frecuencia libros basándose en la portada del mismo. Un 30% de los encuestados dijo que no, mientras que un 50% que sí, en un sondeo de apenas catorce personas. Dos contestaron neutro. No vamos a entrar en si está bien o mal, pero sería interesante comprobar esto en una encuesta masiva. De hecho, vamos a plantearla en el lateral del blog, ¿qué opináis vosotros?

En la cuarta pregunta plateamos  si estaban de acuerdo en que el sexo en los libros juveniles, de aparecer, debía suceder fuera de escena o por el contrario, no importaba que fuera de forma explícita. Resultó curioso cómo lo que abundaron fueron precisamente los “estoy muy en desacuerdo” y “estoy de acuerdo” y superiores, repartidos por igual entre jóvenes y adultos. Tanto es así que la media de todas quedó en un bonito 2’23, casi rozando el 2’25 que supone la mitad justa. ¿Necesitamos más libros sobre el tema o a la gente le vino a la cabeza ciertas lecturas que les impulsó al no?

Prácticamente todo el mundo (85%) se mostró reacio a subrayar libros o escribir notas en sus márgenes, pero más aún clara fue la respuesta a “soy propenso a oler los libros nuevos que adquiero”, donde trece de catorce personas admitieron su guilty pleasure contestando siempre puntuaciones superiores a cuatro. Y sabemos que la persona que falta es porque le dio vergüenza de admitirlo. Te hemos descubierto, pillín. 

¡No estamos enfermos, yay!

Por otra parte, la media de libros leídos entre nuestros encuestados ascendió a la nada desechable cifra de 43 libros al año. La gran mayoría dijeron encontrarse más a gusto leyendo en sus propios cuartos por la noche, aunque muchos admitieron poder hacerlo en cualquier hora y en cualquier lugar. Algo parecido a los resultados de oler los libros, pero más esperable, sucedió a raíz de la pregunta “¿Físico o ebook?”, con el 100% de los encuestados admitiendo las facilidades del ebook, pero decantándose finalmente por el formato físico. Parece ser que va a haber libros de papel para rato, lo cual siempre es una buena noticia. 

A continuación planteamos una serie de preguntas de respuesta libre, donde se han podido ver tendencias muy claras entre los resultados. Preguntamos a la gente cómo era su marcapáginas, de utilizar uno, y aunque había personas que usaban varios de ellos y acabaron prevaleciendo los de promociones o publicidad, llevaron tan solo un punto de diferencia de los artesanales, empatando a su vez con los handmade. Por supuesto, teníamos curiosidad sobre los géneros preferidos de estos lectores y así lo hicimos saber. El resultado fue una victoria apabullante de la fantasía como género literario preferido, con el resto de puntos repartidos en libros policiacos, thrillers y otros de corte más realistas. Por otra parte, entre los libros preferidos de nuestros entrevistados destacó por encima de los demás la archiconocida heptalogía Harry Potter, aunque hubo algún Los Juegos del Hambre o Cazadores de Sombras. ¿Menciones a clásicos? Tan solo uno; el honor fue para Campos de Castilla. 

Preguntamos también qué tipo de protagonista era el que más le gustaba ver a la gente en los libros. Para seros sinceros, las respuestas fueron un tanto específicas: querían a alguien común, introspectivo, real, con inseguridades, sarcástico y malvado. Hubo incluso algunas respuestas demasiado precisas; oímos por ahí un “wallflower” y otro “todo lo contrario a Viana, de Donde los Árboles Cantan”. ¿Alguien quiere probar la receta del éxito?

No, Loki. Tú no cuentas.
De cara al futuro, las cosas fueron igual de poco homogéneas. Acerca de “¿cuál crees que será el siguiente boom de la literatura juvenil?”, ya fuera clásica o urbana, la fantasía volvió a barrer a todos los demás géneros del panorama. Viendo los últimos estrenos editoriales en España, puede que no estuvieran equivocados del todo.

Para finalizar, un par de preguntas vitales para nuestra existencia. La primera de ellas, si preferían el chocolate blanco o negro. La segunda, casa de Hoqwarts. El chocolate blanco ganó ocho contra cinco, absteniéndose de contestar una persona (lo comprendemos perfectamente, era una elección demasiado cruel) y sobre la casa de Hogwarts, bueno… predominaron los Gryffindor. Permitimos que la gente eligiera hasta dos por los que estaban dudosos; he aquí la clasificación completa:

  • Gryffindor, seis votos
  • Hufflepuff, tres votos
  • Muggles, tres votos
  • Ravenclaw, dos votos
  • Slytherin, dos votos


Sí, por extraño que parezca, la nueva casa de Hogwarts son los Muggles. ¡Rowling, el fandom ha hablado!