31 may. 2016

Reseña: Tormenta

Estoy hasta las narices de que la frase “es que es fantasía” sea una panacea.






Título Original: Stormdancer
Saga: Las guerras del loto #1, trilogía
Autor: Jay Kristoff
Editorial: Hidra.
Género: Fantasía, steampunk
ISBN: 9788415709329
Páginas: 493
Precio: 16'50€


Sinopsis:

Una tierra agonizante.
El Imperio Shima, una nación formada por islas, fue antaño una tierra fértil, cuna de tradiciones y mitos centenarios. Ahora sus cielos son rojos y la tierra ha sido emponzoñada por las máquinas que funcionan mediante el vapor del loto rojo.

Una petición imposible.
Los cazadores de la corte imperial de Shima reciben el encargo de capturar a un tigre del trueno, una criatura mitológica mitad águila, mitad tigre. Pero los tigres del trueno se extinguieron hace más de cien años. Y el precio por fallarle al emperador es la muerte.

Un talento secreto.
Yukiko es una joven del clan del zorro y posee un don que, de descubrirse, podría hacer que la ejecutaran. Cuando el tigre del trueno se cruza en su camino y averigua cómo usarlo, esta joven muchacha pondrá en jaque a todo un imperio y cambiará el destino de todos sus habitantes de forma irrevocable.








Con solo leer la sinopsis, uno puede darse cuenta de que este libro apela al lector más acérrimo de fantasía. Es como si te gritase en la cara “¡eh, que no soy fantasía medieval!”. No me malentendáis, esto está bien. Está genial, de hecho. Necesitamos más libros con ambientes diversos, dejar la Europa medieval de lado y abrir el género a otras épocas y lugares que permitan explorar temas que el viejo continente no permite, como el Asia del periodo Edo. Un Asia steampunk, además. Un Asia steampunk con katanas motosierra. Suena bien, ¿eh?

Pues si vas a escribir algo así, asegúrate de documentarte primero, porque Jay Kristoff lo ha hecho mal. Terriblemente mal.

“Es fantasía”, dirán algunos. “Es fantasía”, dijo Jay Kristoff, “solo está inspirado en Japón”. Bien. Puedo aceptar eso, hasta cierto punto. Pero cuando tu historia se basa en las guerras del opio japonesas, tienes de forma literal y sin un solo cambio dioses japoneses en tu mundo, utilizas el mismo sistema de gobierno y cargos que el sistema feudal japonés y copias hasta los honoríficos, no puedes usar estos últimos como te da la gana y escurrir el bulto diciendo “solo está inspirado en Japón”. Y para muestra un botón.

"Amaterasu bendiga su amabilidad, sama"

Porque, Kristoff-sensei, sin ser docto en cultura japonesa, sé perfectamente que los honoríficos siempre son precedidos por un nombre propio o cargo. No es así como se usan. Has cogido un sistema, lo has representado mal. A eso se le llama fallo en la documentación y no tiene excusa posible. Y no es el único.

Salvando estos escollos, y si realmente lo tomamos como solo “basado en Japón”, el worldbuilding está bastante bien hecho. Detalla el mundo a la perfección y consigue sumergirte en él hasta que por fin te encuentras cómodo con los numerosos términos japoneses de la narración, en un estilo descriptivo muy cuidado que, sin embargo, sufre el síndrome de Las cien primeras páginas que ya vimos en la reseña de Seraphina: un inicio lento y pesado hasta decir basta donde se introduce mundo y personajes sin que la trama se mueva un ápice.

¿Sabéis lo que nos permite hacer una ambientación asiática-steampunk?
Chainsaw katana. Hell, yeah.


¿Qué ocurre cuando se empieza a mover? Sin ser ninguna maravilla ni tener grandes sorpresas, llega a ser disfrutable, y es que lo importante de esta novela no es lo que sucede en sí mismo, sino las relaciones entre los personajes y el mensaje ecologista que encierra. Mientras que el segundo se deja intuir en la sinopsis, me he llevado una grata sorpresa al ver que Kristoff se toma en serio las interacciones de los personajes y cómo las acciones de los demás afectan al resto del elenco. La amistad entre Yukiko y Buruu, el tigre del trueno, y la relación de ella con su padre están retratadas de manera realista y correcta. Voy en serio cuando digo que me han parecido lo mejor del libro. Para desgracia de los lectores, el desarrollo de la protagonista muchas veces se pone por el medio y lo fastidia todo. Porque un libro que tiene de protagonista a una adolescente que se rebela contra su gobierno no podía ser menos, Yukiko es una special snowflake marca de la casa y digna de cualquier distopía juvenil, que por motivos cuestionables debe matar al emperador mientras pone en orden sus sentimientos amoriles.


Pero por extraño que pueda parecer (y yo soy el primer sorprendido aquí), esto último sirve a la trama principal y no es un mero aliciente. Sí, hay dos chicos a los que les gusta la protagonista. No, no es un triángulo. La relación de estos tres personajes, aunque peca de instalove, forman una mecánica bien engrasada donde poco a poco el lector empieza a sopesar cosas que Yukiko trata de ignorar con todas sus fuerzas. La pobre es un poco tonta, qué le vamos a hacer.





La prosa detallista y el worldbuilding, sumado a la ambientación japonesa le dan un pase, siempre que aceptes el argumento de “es fantasía, solo está inspirado en Japón”, porque si sabes algo de cultura japonesa y no lo haces, te pondrá de los nervios. La historia es tu típica distopía adolescente aplicada a la fantasía, pero en mi opinión, la acertada forma de llevar el mensaje ecologista y las relaciones entre personajes compensan este apartado. Ahora, si escribes, y especialmente si tienes estilo descriptivo, por favor, por favor, no seas como Kristoff y te marques cien páginas de costumbres, vestidos, arquitectura, historia y gobierno de tu mundo antes de empezar la trama siquiera; haz esas cosas mientras desarrollas la acción. Show, don’t tell. “Muestra, no cuentes”. Grábate esa máxima a fuego, porque Kristoff no lo hizo.                            




                                                            Nota: 3/5
                                          Coged ese tres muy por los pelos.

3 comentarios:

  1. Jajaja.. con tu reseña no sé si leer el libro o no XD!

    Me encantan las culturas de Asia, y la japonesa siempre me ha llamado la atención de manera especial (incluso he estudiado japonés), así que no sé qué tanta paciencia tenga con la forma en que el autor ha utilizado la cultura de Japón (de por sí la frase que pusiste como ejemplo me crispó los nervios). Por otro lado, tampoco me gustan los inicios lentos y tener que atravesar un montón de infodump antes de llegar a visualizar algo remotamente parecido a una historia suele alejarme de los libros como quien encuentra a un fantasma en un callejón oscuro.

    Pero por otro lado me gustan las historias en las que los personajes entablan relaciones realistas, y bueno, no suelo encontrar muchas historias de fantasía inspiradas en Japón. Así que no sé. Creo que por ahora pasará a mi lista de los "tal vez".

    Gracias por la reseña :)

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    1. Si te crispó los nervios, yo casi te recomendaría que no lo leyeses xD El libro está lleno de cosas así. Pequeñas, insignificantes para el que no se de cuenta, pero si sabes algo de la cultura japonesa y no haces la vista muy gorda, te acabas tirando de los pelos.

      Si buscas historias inspiradas en Japón, tal vez te interesaría echarle un ojo a lo que está publicando últimamente la editorial Ronin Literario. Hace poco sacaron un libro de ese estilo llamado Lobo contra Perro y creo que quieren hacer una línea de publicaciones chanbara (de samurais). No lo he leído, pero ya hay varias reseñas de este último corriendo por la web, por si te interesa.

      Gracias a ti por pasarte ^^

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    2. Lo que me pasa con los libros con inexactitudes que me molestan bastante es que paso la mayor parte del tiempo discutiendo mentalmente con el autor que disfrutando la historia XD!

      Gracias por la recomendación. Voy a echarle un vistazo a "Lobo contra Perro" :)

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